jueves, 2 de enero de 2014

Crema de calabaza y espinacas bicolor




Los que me conocen saben que el negro y el blanco no son mis colores favoritos para vestir. Y para empezar bien el año se me ha ocurrido ponerle color también a la comida. Al volver de las vacaciones me encontré con unas espinacas y un poco de calabaza en la nevera, y me vino a la mente un plato que vi preparar a Carlos Arguiñano hace tiempo en la tele. No recordaba exactamente con qué verduras lo había preparado él, pero sí recordaba que era verde y naranja. Y con esa inspiración preparé esta crema.

Para 4 raciones se necesita:

400 g de calabaza, 4 puñados de espinacas baby, 1 puerro mediano, 4 patatas pequeñas, 1 l de agua, sal, aceite de oliva virgen extra (AOVE), pimienta blanca.

Cómo prepararlo:

Para la crema de espinacas, cubrir el fondo de una olla con AOVE. Mientras se calienta, lavar el puerro y partir la parte blanca en rodajas de 1 cm, más o menos.  Pelar las patatas.

Cuando el aceite esté caliente, echar la mitad del puerro y rehogarlo hasta que esté transparente. Incorporar entonces dos patatas tronchándolas. Rehogar un poco e incorporar la mitad del agua. Dejar hervir durante 12 minutos. En ese momento espolvorear la sal y añadir las espinacas lavadas. Dejar cocer 3 minutos más y batir con la batidora.

Para la crema de calabaza utilizar la calabaza, dos patatas, el otro medio puerro, AOVE, sal, el agua restante y la pimienta blanca. Hacer la crema como en la receta de crema de calabaza con parmesano rallado.

Una vez que las cremas están batidas, ponerlas en dos recipientes de forma separada: jarras, tuppers, tazones, lo que tengáis a mano.

Las cremas deben tener una textura intermedia, ni muy líquidas ni muy espesas, pues no se tienen que mezclar cuando las pongamos en los platos, y tienen que caer con facilidad desde los recipientes donde las hemos puesto.

Ahora vamos a componer el plato. Sobre un plato hondo, verter cada una de las cremas por un lado del mismo, hasta que se junten en el centro. Deben caer a la misma velocidad, y han de tener aproximadamente la misma textura. De esta manera quedará cada crema en una mitad del plato.

Si a los niños no les va la verdura, probad con esta divertida crema. Podéis decorarlo con picatostes, o con trocitos de calabaza y hojas de espinacas picadas en el lado de color contrario.


¿Os animáis a hacerlo?

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